Silvio Velo, figura histórica de “Los Murciélagos”, la selección argentina de fútbol para no videntes llegó a Ayacucho este lunes, en el marco de la 51º Fiesta Nacional del Ternero y Día de la Yerra y brindó una charla para alumnos de escuelas secundarias en el Galpón de espectáculos.

El cinco veces mejor jugador del mundo, ganó todo y hoy, a los 53 años, repasa su impactante historia deportiva y de superación.

“Yo nací ciego y pobre, pero el fútbol transformó mi vida. Mi único juguete de pibe era la pelota. Desde aquel día hasta hoy es mi gran amor”.

Luego de 30 años como capitán de los Murciélagos, que incluyó títulos: 2 Mundiales, 3 medallas paralímpicas y 2 Copas de América ganadas, además de cinco elecciones como mejor jugador del mundo.

El verdadero hilo conductor de su existencia. Una relación de amor puro, la esencia de una historia inspiradora que todos deberían conocer.

“Vengo a dejar un mensaje positivo, de esperanza, de que siempre se puede tratar de aportar desde mi experiencia en el deporte y de la vida. Poder transmitir todo eso y que pueda servirle a otro es una satisfacción”.