Los Juegos Olímpicos vieron flamear la bandera argentina en lo más alto y escuchar el Himno Nacional por última vez en un largo tiempo. Es que en la capital finlandesa los atletas argentinos lograron su última medalla de oro hasta Atenas 2004. Los 134 deportistas de nuestro país participaron en atletismo, basquetbol (con los campeones mundiales), boxeo, ciclismo, equitación, esgrima, gimnasia, lucha, natación, waterpolo, pentatlón moderno, pesas, remo, tiro y yachting. Todos ellos partieron rumbo a Helsinki con el objetivo de mejorar o superar la gran actuación en Londres cuatro años antes. Y quedaron cerca ya que la producción final fue de cinco medallas, dos menos que en la capital inglesa.
Un deporte que hasta ese momento no había tenido actuaciones destacadas fue motivo de orgullo y medalla para Argentina: el pesista Humberto Selvetti logró la de bronce en la categoría completo. Un desconocido se transformó en noticia. Cuatro años más tarde, volvería a ser centro de atención. Una vez más el boxeo aportó dos medallas. Una fue de plata ganada por Antonio Pacenza en la categoría mediopesado y la otra fue obtenida por Eladio Herrera en los superwelters. A esta altura el boxeo había acostumbrado mal a los argentinos por su cosecha de (varias) medallas en cada Juego. Argentina volvió a sorprender a todos en el maratón: Reynaldo Gorno secundó al mítico atleta checoslovaco Emil Zatopek y generó un gran revuelo ya que estuvo cerca de quedarse con la medalla de oro.
Sin embargo lo más destacado llegó desde el agua. El bote con el que corrían dos remeros se lo habían prestado en Regatas de San Nicolás. Era muy pesado y no estaba en las mejores condiciones. Junto con Tranquilo Capozzo y Eduardo Guerrero llegaron a la final del doble par y lograron quedarse con el Oro.