La ciudad australiana había obtenido la sede de los Juegos luego de una reñida lucha con Buenos Aires, a la que en la votación final derrotó tan sólo por un voto. Los primeros Juegos que se realizaron en el Hemisferio Sur y en Oceanía contaron con la participación de 37 deportistas argentinos, quienes compitieron en atletismo, boxeo, equitación (este deporte se realizó en Estocolmo, Suecia), esgrima, lucha, pentatlón moderno, pesas, tiro y yachting. La producción argentina fue escasa. A partir de aquí, la supremacía de las potencias se incrementará cada vez más y se harán más notorias las diferencias ante los atletas amateurs, como los argentinos.

El caso más llamativo y dramático lo protagonizó el pesista Humberto Selvetti, quien una edición atrás de los Juegos había sido medalla de bronce. En esta oportunidad, Selvetti llegó hasta la final de la categoría pesado, pero una definición del reglamento hizo que se quedara con la medalla de plata. Tampoco aquí el boxeo se quedó afuera del medallero argentino. Víctor Zalazar, en la categoría mediano, fue el encargado de traer la medalla ‘nuestra’ de cada cita olímpica.